martes, 10 de junio de 2014

Leon, Omnipollo

Omnipollo es una marca con la que siempre acertarás. Sus IPAs Moebious y Nebuchadnezzar están increíbles y si os gustan las Stout Dulces la Hypnopompa es vuesta birra. Sin embargo, hoy toca una Saison fermentada con levaduras de champagne, la Leon.


Lo primero que sorprende de esta cerveza es su gran cantidad de espuma blanca que saca, incluso más que cerveza. El color es anaranjado y es bastante turbia. Una vez que ha bajado la cantidad de espuma llega la hora de olerla. El olor se puede dividir en lúpulo floral y levadura. Se aprecian toques a naranja, limón, cítricos, fresa y melocotón. También esta presente un poco de dulzor.

El sabor es muy floral, parece que te estas bebiendo un racimo de diferentes tipos de flores. En un segundo plano, vuelve a estar presente la naranja. Tiene un final ácido y un retrogusto amargo y floral. La cerveza es bastante seca, especialmente en su estilo, seguramente por las levas de champagne.

Esta Saison tiene 6,5% ABV y 37 IBU, los cuales están muy presentes en el retrogusto. Se recomienda beberla entre 7º y 10º en una copa tulipa. Para acompañarla un pollo asado sería una buena opción.



Mi nota: La cerveza favorita de los Lannisters. Aunque a los de la casa Tyrrel también les mola. 75/100

lunes, 9 de junio de 2014

Gozu, Westbrook

Tras haber hablado sobre el estilo Gose era hora de probarlas. Y que mejor forma de empezarlo que con la Gozu de Westbrook. Estos americanos han versionado el estilo alemán añadiendo, además del coriandro y la sal, juzu. El juzu, no es nada más que una mandarina china muy cítrica.


El color es  prácticamente igual que el del pulco. Entre amarillo y verde y completamente turbio. Pero a diferencia de este zumo de frutas, tiene una espuma de color blanco, que desaparece en pocos segundo, dejando a la birra sin nada de espuma. El aroma es a mar, manzana, ácida y en menor medida cítrica.

En el sabor vuelve a predominar la sal. Detrás de ella se encuentran matices a zumo de naranja, acidez y frutas cítricas. En el retrogusto vuelve a aparecer el toque salado, ocultando los demás sabores.

Esta cerveza, tiene 4% ABV y se recomienda beberla en una jarra alemana entre 7º y 10º grados. Para acompañar, una comida baja en sal iría bien, al menos a tu corazón. Westbrook, también tiene la misma cerveza pero sin añadirle el juzu. Se llama simplemente Westbrook Gose.



Mi nota: Me he confundido, todos estos años echando la sal a la carne cuando tendría que haberla echado a la cerveza. 100/100

domingo, 8 de junio de 2014

Cerveza Congelada

Este blog no lo leen aquellos que su cerveza favorita es una Voll-Damm congelada en jarra que ha pasado 3 años en el congelador. Pero, si alguien se ha perdido, no hay más que decir que esta es vuestra birra.
En Japón, gracias a Kirich Ichiban, uno de las mayores macros de Lager de la isla, ha sacado al mercado una máquina que tira la cerveza congelada. Si tal y como suena, congelada, a menos 5º. Y la espuma tiene forma circular ascendente como los  típicos helados ingleses. Por ese motivo la han bautizado como Photogenic Beer.

Se ve que ya han conseguido lo que querían, convertir a la cerveza en un producto congelado, insípido y sin ninguna turbiedad, todo a costa de  reducir precios y calidad y de paso satisfacer al maltratado paladar del cervecero medio.

sábado, 7 de junio de 2014

Las Microcervecerías Españolas

España acaba de empezar en el mundo de la craftbeer, y eso es un hecho. Hace apenas 3 años apenas había micros, y hoy España esta plagado de ellas, sobretodo en Cataluña. Este proceso lo sufrió EEUU hace 20 años. Hoy en día, sus cerveceras han conseguido estilos propios. En cambio, el nuevo ejército de micros español, lo único que hace es copiar, algunas mejor que otras, a los yankees.


 Sin embargo, el producto nacional cuesta lo mismo que el americano y bastante más que el belga y el inglés. A pesar de desde EEUU los gastos de envio sean bastante altos, las fábricas españolas aún no están amortizadas, y el maestro cervecero quiere que den rentabilidad lo antes posible, subiendo para ello los precios.

¿Es lógico pagar menos por una Rochefort 10 que por una Pale Ale nacional? Mi respuesta es claramente no. Y veo tres opciones posibles para evitarlo, porque si esto sigue así, lo único que se va a conseguir es que los cerveceros dejemos de comprarlas debido a su calidad/precio y la desaparición de esta industria todavía débil.
1- Por no poder competir con cerveceras de otros países en cuanto al precio, podrían desaparecer la gran mayoría de las micros, quedando solo las mejores.
2-Dejar de comprar equipos nada más empezar a elaborar y alquilarlos, convirtiéndose en los conocidos como gipsy-brewer.

3- Que los cerveceros bajen sus precios para mantener y que se madure la industria en España. Además de esta forma, muchas personas empezarán a beber cerveza artesana en detrimento de la industrial, ya que la diferencia de precio no sería tan abismal.

viernes, 6 de junio de 2014

American Adjunct Lager

Hoy que es viernes y aunque no sea 13 os voy a contar una historia de terror, concretamente os voy a describir el estilo American Adjunct Lager. Este estilo es elaborado por las macros de todo el mundo. Liderando este estilo se encuentra la estadounidense Budweiser.

Existen dos tipos de American Adjunct Lager, la normal y la baja en alcohol o Lite. Sin embargo, ambas tienen las mismas características principales: alrededor del 80% del cereal son adjuntos, generalmente maíz o arroz y el resto malta pils. Utilizan levadura lager y adelantan la fermentación artificialmente y le añaden gas. Además las filtran y las pasteurizan. Todo esto las convierte en un refresco alcohólico muy barato y  creado para la mayoría de la población. Afortunadamente, no somos como la gran mayoría.

Lite American Lager:
Estas cervezas apenas tienen color. Son amarillas claras y pajizas con una espuma blanca que desaparece en cuestión de segundos. Debido a que la han filtrado es completamente limpia.

En el aroma destaca el maíz dulce. Debido a la poca cantidad de malta que tiene (20%) no tiene presencia en el olor. Tampoco están presentes ni el lúpulo ni la levadura.

En boca vuelve a ser dulce y amaizado. El lúpulo está completamente desaparecido, tanto en sabor como en amargor. Debido a la carbonatación artificial, son cervezas con mucho gas.

Tienen entre 2,8% ABV y 4% ABV y 8 IBU. Esto es resultado por el poco lúpulo y grano que utilizan con el fin de abaratar costes y elaborar una cerveza sin sabor y diseñada para beber helada.

Los ejemplos más claros de este estilo son: Bud Light, Heineken Premium Light, Miller Lite, Coors Light y Baltika #1 Light.


Standard American Lager:
Este estilo es el hermano mayor de las Lite, con algo más de alcohol y la misma sensación de maíz. Me recuerda al eslogan de la Voll Damm: “Doble arroz malta” pero al fin y al cabo la misma mierda. Tiene un color amarillento pajizo. Aunque es algo más amarilla que la anterior sigue pareciendo meado de burra. Es muy limpia y tiene una espuma blanca que desaparece tras ser tirada.
 
En el aroma vuelven a estar desaparecidos el lúpulo y la malta. Solo están presentes el maíz o arroz y la levadura. Esta última aparece como manzana verde.

El sabor es dulce, sabiendo sobre todo a los adjuntos. La malta de cebada, el lúpulo y la levadura no tienen nada de presencia. Vuelven a estar extra-carbonatadas. Tienen entre 4% ABV y 5% ABV y rondan los 10 IBU.

Los ejemplos comerciales son: Miller High Life, Budweiser, Coors Original, Foster´´s Lager, Baltika 3# Classic…



Todo esto, las convierte en refrescos diseñados para beber helados y gracias y los adjuntos y a su artificialidad se venden a un precio muy barato. Pero la calidad es igual de baja. El vaso ideal para beberlas es la taza del váter, o si preferís ahorraros ese dinero, dejarlas en la balda de la estantería del supermercado es una buena opción.